Andrología y Venerología

Andrología y Venerología
  • INFERTILIDAD MASCULINA.
  • DISFUNCIÓN ERÉCTIL.
  • EYACULACIÓN PRECOZ.
  • ENFERMEDAD DE PEYRONIE.
  • FRACTURAS DE PENE.
  • ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL DEL HOMBRE.

Infertilidad masculina

Alrededor de un 10-15% de las parejas son estériles. Esto significa que no pueden concebir un hijo, a pesar de haber tenido relaciones sexuales frecuentes y sin protección durante un año o más. En casi un 50% de las veces la causa es masculina.

La infertilidad masculina se debe a la baja producción de espermatozoides, a la función anormal de los espermatozoides o a las obstrucciones que evitan la liberación de los espermatozoides. Las enfermedades, las lesiones, los problemas de salud crónicos,  el  estilo de vida y otros factores pueden influir en la infertilidad masculina.

Síntomas

El signo principal de la infertilidad masculina es la incapacidad de concebir un hijo. Es posible que no existan otros signos o síntomas evidentes. En algunos casos, sin embargo, los signos y síntomas se producen por problemas de base, como un trastorno hereditario, un desequilibrio hormonal, la dilatación de las venas alrededor del testículo o una afección que obstruye el paso de los espermatozoides.

Aunque la mayoría de los hombres que padecen infertilidad masculina no notan los síntomas (excepto la incapacidad para concebir), los signos y síntomas asociados con la infertilidad masculina pueden  incluir  los siguientes:

  • Problemas con la función sexual, por ejemplo, dificultad para eyacular o eyaculación de pequeñas cantidades de líquido, reducción del deseo sexual, o problemas para mantener la erección (disfunción eréctil).
  • Dolor, hinchazón o un bulto en el área del testículo.
  • Infecciones respiratorias recurrentes.
  • Incapacidad para sentir olores.
  • Crecimiento mamario anormal (ginecomastia).
  • Disminución del vello facial o corporal, u otros signos de anomalías cromosómicas u hormonales.
  • Recuento de espermatozoides más bajo de lo normal (menos de 15 millones de espermatozoides por mililitro de semen o un recuento total de espermatozoides menor a 39 millones por eyaculación).

Causas médicas

Los problemas de fertilidad masculina pueden deberse a varios problemas de salud y tratamientos médicos. Entre ellos se incluyen las siguientes:

  • Varicocele. Es una dilatación de las venas que drenan el testículo. Es la causa reversible más frecuente de la infertilidad masculina. Aunque se desconoce el motivo exacto por el que los varicoceles causan infertilidad, puede estar relacionado con la regulación de temperatura testicular anormal. Los varicoceles producen una disminución de la calidad de los espermatozoides. El tratamiento de los varicoceles puede mejorar la cantidad y función de los espermatozoides, y podría mejorar potencialmente los resultados cuando se usan técnicas de reproducción asistida, como fertilización in vitro.
  • Infección. Algunas infecciones pueden interferir en la producción o en la salud de los espermatozoides, o provocar cicatrices que bloquean su paso. Estas comprenden inflamación del epidídimo (epididimitis) o de los testículos (orquitis), y algunas infecciones de transmisión sexual, como gonorrea o VIH. Aunque algunas infecciones pueden provocar daño testicular permanente, es más frecuente que se puedan recuperar los espermatozoides.
  • Problemas de eyaculación. La eyaculación retrógrada se produce cuando el semen entra en la vejiga durante el orgasmo en lugar de emerger por la punta del pene. Diversos trastornos de salud pueden ocasionar eyaculación retrógrada, entre ellos, diabetes, lesiones espinales, medicamentos y cirugía de vejiga, próstata o uretra. Algunos hombres con lesiones en la médula espinal o determinadas enfermedades no pueden eyacular el semen, a pesar de que aún producen espermatozoides. Con frecuencia, en estos casos aún es posible recuperar espermatozoides para utilizar en técnicas de reproducción asistida.
  • Anticuerpos que atacan los espermatozoides. Los anticuerpos anti espermatozoides son células del sistema inmunitario que identifican de forma errónea a los espermatozoides como invasores dañinos e intentan eliminarlos.
  • Tumores. El cáncer y los tumores no malignos pueden afectar directamente los órganos genitales masculinos a través de las glándulas que liberan hormonas asociadas con la reproducción, como la glándula hipófisis, o por causas desconocidas. En algunos casos, la cirugía, la radiación o la quimioterapia para tratar tumores pueden afectar la fertilidad masculina.
  • Testículos no descendidos. En algunos hombres, un testículo o ambos no descienden desde el abdomen hasta el saco que normalmente contiene los testículos (escroto) durante el desarrollo fetal. La disminución de la fertilidad es más probable en los hombres que tuvieron este trastorno.
  • Desequilibrios hormonales. La infertilidad puede deberse a trastornos de los testículos o a una anomalía que afecta los sistemas hormonales, como el hipotálamo, la glándula hipófisis y las glándulas suprarrenales y tiroides. Los niveles bajos de testosterona (hipogonadismo masculino) y otros problemas hormonales tienen diversas causas de base.
  • Defectos de los túbulos que transportan los espermatozoides. Diversos tubos transportan los espermatozoides. Estos pueden bloquearse debido a diversas causas, por ejemplo, lesión inadvertida durante una cirugía, infecciones previas, traumatismo o desarrollo anormal, como fibrosis quística o trastornos hereditarios similares. El bloqueo puede ocurrir en cualquier nivel: dentro del testículo, en los tubos que drenan el testículo, en el epidídimo, en el conducto deferente, cerca de los conductos eyaculadores o en la uretra.
  • Defectos cromosómicos. Los trastornos hereditarios, como el síndrome de Klinefelter, en el que un hombre nace con dos cromosomas X y un cromosoma Y (en lugar de uno X y uno Y), causan el desarrollo anormal de los órganos reproductivos masculinos. Otros síndromes genéticos asociados con la infertilidad son la fibrosis quística, el síndrome de Kallmann y el síndrome de Kartagener.
  • Problemas con las relaciones sexuales. Pueden ser problemas para conservar o mantener una erección suficiente para el acto sexual (disfunción eréctil), eyaculación precoz, relaciones sexuales dolorosas, anomalías anatómicas como tener una incurvación peneana o una abertura de la uretra debajo del pene (hipospadias) o problemas psicológicos o en las relaciones que interfieren en las relaciones sexuales.
  • Enfermedad celíaca. La enfermedad celíaca, un trastorno digestivo ocasionado por la sensibilidad al gluten, puede provocar infertilidad masculina. La fertilidad puede mejorar después de implementar una dieta sin gluten.
  • Algunos medicamentos. La terapia de reemplazo de testosterona, el uso de esteroides anabólicos a largo plazo, los medicamentos oncológicos (quimioterapia), determinados medicamentos antifúngicos, algunos medicamentos para las úlceras y otros medicamentos pueden afectar la producción de espermatozoides y disminuir la fertilidad masculina.
  • Cirugías previas. Determinadas cirugías pueden evitar que tengas espermatozoides en la eyaculación, entre ellas, la vasectomía, reparaciones de la hernia inguinal bilateral , cirugías del escroto o de los testículos, cirugías de la próstata (benigna y maligna) y cirugías abdominales mayores realizadas para tipos de cáncer testicular y rectal, entre otras. En la mayoría de los casos, se puede realizar una cirugía para revertir este bloqueo o recuperar espermatozoides directamente del epidídimo y los testículos.

Causas ambientales

La exposición excesiva a determinados elementos ambientales, como calor, toxinas y sustancias químicas, puede reducir la producción o función de los espermatozoides. Entre las causas específicas se incluyen las siguientes:

  • Químicos industriales. La exposición prolongada a bencenos, tolueno, xileno, pesticidas, herbicidas, solventes orgánicos, materiales de pintura y plomo puede contribuir a disminuir el recuento de espermatozoides.
  • Exposición a metales pesados. La exposición al plomo u otros metales pesados también puede causar infertilidad.
  • Radiación o rayos X. La exposición a la radiación puede reducir la producción de espermatozoides, aunque con frecuencia a la larga volverá a la normalidad. Con dosis altas de radiación, la producción de espermatozoides puede disminuir de forma permanente.
  • Calor excesivo en los testículos. Las temperaturas elevadas afectan la producción y función de los espermatozoides. Aunque los estudios son limitados y no son concluyentes, el uso frecuente de saunas o jacuzzis puede afectar, de forma temporal, el recuento de espermatozoides. Permanecer sentado durante períodos prolongados, usar ropa ceñida o trabajar con una computadora portátil sobre las piernas  durante largos períodos también puede aumentar la temperatura del escroto y reducir ligeramente la producción de espermatozoides.

Salud, estilo de vida y otras causas

Otras causas de infertilidad masculina incluyen las siguientes:

  • Consumo de drogas. Los esteroides anabólicos que se usan para estimular la fortaleza y el crecimiento muscular pueden ocasionar que los testículos se contraen y disminuyen la producción de esperma. Asimismo, el consumo de cocaína o marihuana puede reducir temporalmente el número y la calidad del esperma.
  • Consumo de bebidas alcohólicas. El consumo de alcohol puede provocar una disminución en los niveles de testosterona, puede causar disfunción eréctil y disminuir la producción de esperma. La enfermedad hepática provocada por el consumo excesivo de alcohol también puede causar problemas de fertilidad.
  • Fumar tabaco. Los hombres que fuman son más propensos a tener un conteo bajo de espermatozoides en comparación con los que no fuman. Es posible que el tabaquismo pasivo también afecte la fertilidad masculina.
  • Estrés emocional. El estrés puede interferir en las hormonas necesarias para producir esperma. El estrés emocional grave o prolongado, incluidos los problemas con la fertilidad, puede afectar el conteo de espermatozoides.
  • Depresión. Las investigaciones demuestran que las probabilidades de quedar embarazada pueden disminuir si la pareja masculina padece depresión grave. Además, la depresión en los hombres puede causar disfunción sexual debido a una reducción de la libido, disfunción eréctil o eyaculación retardada o inhibida.
  • Peso. La obesidad puede perjudicar la fertilidad de varias maneras, lo que ocasiona que los espermatozoides impacten directamente contra ellos mismos y causa cambios hormonales que reducen la fertilidad masculina.

Diagnóstico

Una historia clínica detallada y un examen físico minucioso constituye el pilar principal para el diagnóstico inicial de la infertilidad.

Para diagnosticar la infertilidad masculina se indican varias pruebas:

El espermograma mide la cantidad de espermatozoides por mililitros de semen, su motilidad,  vitalidad y si se identifican formas anormales. 

El cultivo seminal descarta infecciones en los órganos genitales que deberían solucionarse.

La ecografía testicular mide el volumen y la anatomía de los testículos y del epidídimo. Un volumen anormal y alteraciones anatómicas diversas pueden estar en relación con muchas causas de esterilidad.

Las analíticas sanguíneas nos indican si existe algún factor hematimétrico u orgánico que puede estar influyendo en la infertilidad.

El perfil hormonal nos mide los niveles de testosterona y hormonas hipofisarias. Si alguna de estas hormonas está alterada, puede indicarnos que existe una condición que se debe corregir para recuperar la fertilidad.

El cariotipo es un estudio cromosómico que descarta alteraciones genéticas vinculadas con la infertilidad.

Tratamiento

En Uros Associats instauramos terapias prácticamente desde la primera consulta. Prescribimos medicaciones que ayudan a mejorar el recuento y la movilidad de los espermatozoides; orientamos sobre ciertos cambios del estilo de vida que pueden beneficiar en la recuperación de la fertilidad; si existe disfunción eréctil o eyaculación precoz, iniciamos tratamientos específicos para cada una de esas condiciones. Para las infecciones en las vías seminales indicamos antibióticos específicos. En cuanto a las patologías más complejas, como las obstrucciones de los conductos seminales o los síndromes genéticos vinculados a la infertilidad, colaboramos en las terapias de reproducción asistida, la mayoría de ellas quirúrgicas, mínimamente invasivas.

Prevención

Existen muchos tipos de esterilidad masculina que no pueden prevenirse. Sin embargo, puedes evitar algunas de las causas conocidas de la esterilidad masculina. Por ejemplo:

  • No fumes.
  • Limita o elimina el consumo de alcohol.
  • No consumas drogas .
  • Mantén un peso saludable.
  • Evita los factores por los cuales los testículos puedan quedar expuestos al calor durante mucho tiempo.
  • Reduce el estrés.
  • Evita la exposición a pesticidas, metales pesados y otras toxinas.

Disfunción eréctil

 La disfunción eréctil (impotencia) es la incapacidad para conseguir una erección o mantenerla con la suficiente firmeza para tener una relación sexual.

Aunque más de la mitad de los hombres en algún momento de su vida han tenido puntualmente problemas de erección, no constituyendo esto una fuente de preocupación, puede convertirse en un serio inconveniente si es frecuente o constante. La disfunción eréctil establecida puede producir mucho estrés, inestabilidad en las relaciones de pareja, falta de confianza y problemas de autoestima. La disfunción eréctil, además, puede ser un signo incipiente de alguna otra enfermedad de base, que debería diagnosticarse. 

Los síntomas de la disfunción eréctil son:

  • Problemas constantes para conseguir y/o mantener una erección
  • Disminución de la libido (deseo sexual)

Causas

La excitación sexual masculina es un proceso complejo que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos. La disfunción eréctil puede ser el resultado de un problema con alguno de dichos factores. Del mismo modo, el estrés y las inquietudes relacionadas con la salud mental pueden provocar disfunción eréctil o empeorarla.

A veces, la disfunción eréctil se debe a una combinación de cuestiones físicas y psicológicas. Por ejemplo, una enfermedad física menor que hace que tu respuesta sexual sea más lenta puede generarte ansiedad con respecto a mantener una erección. Esta ansiedad puede provocar o empeorar la disfunción eréctil.

Algunas de las causas físicas y psicológicas que pueden generar la disfunción eréctil son:

  • Enfermedad cardíaca
  • Ateroesclerosis
  • Nivel de colesterol alto
  • Presión arterial alta
  • Diabetes
  • Obesidad
  • Síndrome metabólico: afección que implica un aumento en la presión arterial, niveles altos de insulina, grasa corporal alrededor de la cintura y niveles altos de colesterol
  • Enfermedad de Parkinson
  • Esclerosis múltiple
  • Algunos medicamentos, incluidos muchos utilizados para la hipertensión arterial
  • Tabaquismo
  • Enfermedad de Peyronie: tejido cicatricial dentro del pene
  • Abuso de alcohol y de otras sustancias
  • Trastornos del sueño
  • Tratamientos contra el cáncer de próstata o el agrandamiento de la próstata
  • Cirugías o lesiones que afecten la zona pélvica o la médula espinal
  • Depresión, ansiedad o estrés, problemas de pareja o de salud mental

Factores de riesgo

Algunos factores de riesgo para padecer disfunción eréctil son:

  • Diabetes mellitus
  • Hipertensión arterial
  • Tabaquismo
  • Sobrepeso u obesidad
  • Algunos tratamientos médicos, como los de la próstata, quimioterapia, medicamentos de la tensión arterial, antidepresivos, antihistamínicos, analgésicos. 
  • Traumas en la pelvis, en la columna o enfermedades que producen degeneración medular y/o de los nervios periféricos.
  • Consumo de alcohol y de drogas.

A medida que el hombre envejece, la respuesta sexual se enlentece, pero esto no se considera necesariamente disfunción eréctil; por lo tanto, la edad en sí misma no debería tomarse como un factor de riesgo.

Prevención

Una vida saludable, evitando los tóxicos mencionados, cuidando el peso, realizando ejercicio físico moderado y siguiendo una revisión médica regular, es el pilar fundamental para mantener una función eréctil buena durante toda la vida. 

Diagnóstico

Para diagnosticar la disfunción eréctil, en Uros Associats recogemos la historia clínica del paciente de forma detallada, se realiza un examen físico urológico completo y se indican analíticas sanguíneas que nos informan acerca del estado general hematimétrico, lipídico y hormonal. En determinados casos será necesario pedir pruebas de imagen, como la ecografía peneana. La mayoría de las veces no se necesitan pruebas invasivas o costosas.

Tratamiento

El tratamiento de la disfunción eréctil es generalmente multimodal. Se proponen cambios clave en el estilo de vida (reducción de peso, ejercicio físico, abandono del tabaco), se prescriben medicamentos seguros y adaptados a las preferencias del paciente (vía oral o vía inyectable) y se realiza un seguimiento estrecho de sus avances o deterioros en el campo de la sexualidad. Si los medicamentos no resultan ser suficientes se ofrecerá la prótesis de pene: un dispositivo implantable que se activa voluntariamente en los cuerpos cavernosos del pene y que por lo general es la solución definitiva a la disfunción eréctil. La prótesis es, en la mayoría de los casos, una opción segura para los pacientes en los que se indica, permitiéndole a la persona mantener relaciones sexuales satisfactorias. Este dispositivo no afecta las sensaciones sexuales y no impide el orgasmo o la eyaculación.

Eyaculación precoz

La eyaculación precoz se diagnostica  cuando de una manera persistente, se produce la eyaculación y el orgasmo antes o nada más penetrar y esto ocurre contra la voluntad del varón. Para que hablemos de eyaculación precoz, este problema debe de aparecer de una manera frecuente, y ocasionar problemas a uno o a ambos miembros de la pareja.

Se denomina eyaculación precoz primaria, cuando este problema se produce desde las primeras relaciones sexuales y adquirida cuando aparece posteriormente.

Es un problema muy frecuente. Afecta a aproximadamente el 30% de los varones y es infradiagnosticada por el temor o vergüenza a consultar al médico.

Consecuencias

La eyaculación precoz puede producir:

  • pérdida de autoestima.
  • ansiedad en el varón y en su pareja.
  • pobre satisfacción con su vida sexual.
  • bajo nivel de satisfacción de la pareja.

Diagnóstico

Para diagnosticar la eyaculación precoz casi siempre basta una buena historia clínica y un examen físico. 

Tratamiento

Aunque muchos casos de eyaculación precoz se solucionan solos con el tiempo, los casos persistentes pueden beneficiarse de varias técnicas de reeducación sexual y ejercicios del suelo pélvico. Estas técnicas enseñan retrasar el orgasmo. Los ejercicios de Kegel fortalecen el suelo pélvico y mejoran el control del reflejo eyaculatorio.

Algunos medicamentos pueden emplearse para retrasar la eyaculación. Algunos son de empleo tópico (por lo general son anestésicos y se aplican en el glande), y otros son orales. 

En Uros Associats contamos con un excelente servicio andrológico, especializado en tratar todos los casos de eyaculación precoz. La terapia multimodal es el arma preferida de nuestra unidad, que garantiza el control de casi todos los casos.

Enfermedad de Peyronie o Incurvación Peneana 

La enfermedad de Peyronie es una afección no cancerosa que resulta de tejido cicatrizal fibroso que se forma en el pene y causa erecciones curvas y dolorosas. Los penes varían en forma y tamaño, y tener una erección curvada no es necesariamente motivo de preocupación. Pero la enfermedad de Peyronie causa una curvatura significativa o dolor en algunos hombres o en sus parejas.

Esto puede impedir que tengas relaciones sexuales o puede dificultar la erección. En muchos hombres, la enfermedad de Peyronie también causa estrés y ansiedad. El acortamiento del pene es otra preocupación común.

Esta enfermedad en ocasiones  desaparece por sí sola pero en otras permanecerá y/o empeorará. El tratamiento  puede evitar que empeore o incluso mejorar los síntomas. Incluso si has tenido la afección durante algún tiempo, el tratamiento puede ayudar a mejorar los síntomas molestos, como el dolor, la curvatura y el acortamiento del pene.

Síntomas

Los signos y síntomas de la enfermedad de La Peyronie pueden aparecer de repente o presentarse de manera progresiva. Incluyen:

  • Tejido cicatricial. El tejido cicatricial afecta a los cuerpos cavernosos y puede sentirse debajo de la piel; puede ser poco o muy extenso y afectar una o varias áreas del pene a la vez.
  • Una curvatura significativa del pene. El pene puede curvarse hacia arriba, curvarse hacia abajo o doblarse hacia un lado.
  • Problemas de erección. La enfermedad de La Peyronie puede causar problemas para lograr o mantener una erección. 
  • Acortamiento del pene. El pene podría acortarse como resultado de la enfermedad de La Peyronie.
  • Dolor. Puedes sentir dolor en el pene, con o sin erección.
  • Otras deformidades del pene. En algunos hombres con enfermedad de La Peyronie, el pene erecto puede tener un estrechamiento, hendiduras o incluso una apariencia de reloj de arena, con una banda ajustada y angosta alrededor del cuerpo del pene.

La curvatura y el acortamiento del pene asociados con la enfermedad podrían empeorar progresivamente. Sin embargo, en algún momento la afección se estabiliza, generalmente después de tres a 12 meses, aproximadamente.

El dolor durante las erecciones suele mejorar en uno o dos años, pero el tejido cicatricial, el acortamiento del pene y la curvatura a menudo permanecen. En algunos hombres, tanto la curvatura como el dolor asociados con la enfermedad de La Peyronie mejoran sin tratamiento.

Causas

La causa no es totalmente conocida, aunque se han establecido causas comunes en aproximadamente la mitad de los casos. 

Las lesiones repetidas del pene durante las relaciones sexuales, los ejercicios físicos, las cirugías pélvicas o transuretrales o un accidente con impacto en el pene pueden conllevar a una curación inapropiada de la parte lesionada (en este caso el pene) y por lo tanto una formación de tejido cicatricial en forma de nódulo. La cicatriz produce una curvatura anormal del pene en erección. La tirantez de este nódulo cicatricial durante una erección produce dolor y una apariencia desfigurada. 

La herencia puede jugar un papel en los casos de enfermedad de Peyronie. La afección es más frecuente si el paciente tiene familiares de primer grado que han padecido la enfermedad.

Los trastornos del tejido conectivo, como la contractura de Dupuytren en las palmas de las manos o en la planta de los pies, y algunas enfermedades que pueden comprometer la curación de las heridas, como la diabetes mellitus, también han sido relacionadas.

La edad, sin lugar a dudas, contribuye también. La enfermedad es más común en varones de 50-60 años de edad.

Diagnóstico

La historia clínica y el examen físico son fundamentales para el diagnóstico de la enfermedad de Peyronie. A los pacientes, además, se les solicita autofotos del pene en erección desde varios ángulos, para establecer la gravedad de la curvatura. 

Tratamiento

La unidad de Andrología de Uros Associats cuenta con una vasta pericia en el manejo de la enfermedad de Peyronie. No todos los casos requieren tratamiento, sólo aquellos en los que la afección compromete la erección, produce dolor al paciente o a su pareja o impide la penetración en una relación sexual. En muchos casos se requiere que la placa fibrosa se estabilice antes de llevar a cabo un tratamiento dirigido.

Existen varias terapias disponibles, desde tratamientos medicamentosos, inyección de sustancias que degradan el tejido conectivo cicatricial dentro de la placa o cirugías de remodelado del pene. La elección de la terapia dependerá del tiempo de evolución de la enfermedad, la extensión de la placa, el grado de curvatura del pene y la longitud inicial del miembro. Las terapias son consensuadas en detalle con el paciente.

Fractura de pene

La fractura de pene se produce si ocurre un traumatismo con el pene erecto. Consiste en la rotura parcial de la túnica albugínea, que es el revestimiento fibroso de los cuerpos cavernosos. La mayoría de las veces sucede durante una relación sexual, en la que el pene se dobla bruscamente de forma accidental. Es una lesión dolorosa, que se manifiesta con un sonido súbito descrito como un chasquido, la pérdida de la erección y la aparición de un hematoma en el pene, alrededor de la fractura.

Factores de riesgo

Aunque infrecuente, la fractura de pene puede producirse en determinados casos:

  • Relaciones sexuales muy vigorosas.
  • Ciertas posturas sexuales, en las que el pene es más susceptible a chocar bruscamente con la pelvis de la pareja y por lo tanto a lesionarse.
  • Sexo anal.
  • Prácticas masturbatorias agresivas.
  • Utilización de algunos juguetes sexuales.

Diagnóstico

La historia clínica y el examen físico es generalmente suficiente para diagnosticar la fractura de pene. En algunos casos puede indicarse la ecografía peneana o la resonancia magnética del pene. Estas pruebas ayudan a localizar la fractura, medir su extensión y descartar la implicación de otras estructuras, como por ejemplo la uretra.

Tratamiento

La fractura del pene es una urgencia. Si no se trata de inmediato puede producir deformaciones permanentes del pene o disfunción eréctil permanente. La exploración quirúrgica es, salvo excepciones contadas, la indicación estándar. Consiste en desnudar el pene, ubicar la lesión y repararla con puntos. El pronóstico dependerá de muchos factores, incluyendo el cumplimiento de los cuidados postoperatorios que se indican tras la reparación. 

Enfermedades de transmisión sexual del hombre

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), o infecciones de transmisión sexual (ITS), generalmente se adquieren por contacto sexual. Los organismos (bacterias, virus o parásitos) que causan las enfermedades de transmisión sexual pueden transmitirse de una persona a otra por la sangre, el semen o los fluidos vaginales y otros fluidos corporales.

En ocasiones, estas infecciones pueden transmitirse de forma no sexual, como de madre a hijo durante el embarazo o parto, o a través de transfusiones de sangre o agujas compartidas.

Las enfermedades de transmisión sexual no siempre presentan síntomas. Es posible contraer enfermedades de transmisión sexual de personas que parecen estar perfectamente sanas y que ni siquiera saben que tienen una infección.

Signos y síntomas

Estas enfermedades pueden tener síntomas muy floridos o ser completamente asintomáticas. Los signos y síntomas que pueden indicar una infección de transmisión sexual incluyen los siguientes:

  • Llagas o protuberancias en los genitales o en la zona oral o rectal
  • Dolor o ardor al orinar
  • Secreción proveniente del pene
  • Flujo vaginal o uretral  inusual o con olor extraño
  • Sangrado vaginal inusual
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor e inflamación de los ganglios linfáticos, particularmente en la ingle, aunque a veces más extendidos
  • Dolor en la parte inferior del abdomen
  • Fiebre
  • Erupción en el tronco, las manos o los pies

Los signos y síntomas pueden aparecer unos días después de la exposición, o pueden pasar años antes de que tengas algún problema perceptible, según cuál sea el germen causante. 

Causas

Las ETS pueden ser causadas por bacterias, parásitos o virus:

  • Bacterias (gonorrea, sífilis, clamidia)
  • Parásitos (tricomoniasis)
  • Virus (virus del papiloma humano, herpes genital, VIH, hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C)

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el  riesgo de ETS  son los siguientes:

  • Tener relaciones sexuales sin protección. La penetración vaginal o anal de una pareja infectada si no se  usa condón de látex aumenta considerablemente el riesgo de contraer una infección de transmisión sexual. El uso inadecuado o inconstante de condones también puede aumentar el riesgo. En el sexo oral las infecciones también  pueden transmitirse si se realiza  sin condón de látex o protector dental.
  • Tener contacto sexual con varias parejas. Si tienes contacto sexual con más gente, mayor será tu riesgo. 
  • Tener antecedentes de infecciones de transmisión sexual. Tener una infección de transmisión sexual hace que sea  más fácil que otra infección de transmisión sexual se afiance.
  • Abuso de alcohol o consumo de drogas. 
  • Inyección de drogas. El uso compartido de agujas transmite muchas infecciones graves, incluido el VIH, la hepatitis B y la hepatitis C.
  • Ser joven. La mitad de las infecciones de transmisión sexual ocurren en personas entre 15 y 24 años de edad.

Complicaciones

Algunas de las posibles complicaciones son las siguientes:

  • Dolor pélvico
  • Complicaciones en el embarazo
  • Inflamación ocular
  • Artritis
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Esterilidad
  • Cardiopatía
  • Ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de cuello uterino, de pene y rectal, asociados con el virus del papiloma humano

Prevención

Para prevenir las ETS, lo más apropiado sería:

  • Vacunación. Vacunarse temprano, antes de la exposición sexual, también es efectivo para prevenir ciertos tipos de ETS. Existen vacunas para prevenir el virus del papiloma humano, la hepatitis A y la hepatitis B.
  • Usa condones y protectores dentales de manera consistente y correcta. Usa un nuevo condón de látex o protector dental para cada acto sexual, ya sea oral, vaginal o anal. Nunca uses un lubricante a base de aceite, como vaselina, con un condón de látex o un protector dental. Los condones hechos de membranas naturales no se recomiendan porque no son tan efectivos para prevenir las ITS. Ten en cuenta que, aunque los condones reducen el riesgo de exposición a la mayoría de las infecciones de transmisión sexual, proporcionan menos protección para algunas infecciones de transmisión sexual  como el virus del papiloma humano o el herpes. Los  métodos anticonceptivos que no son de barrera, como las píldoras anticonceptivas (anticonceptivos orales) o los dispositivos intrauterinos (IUD, por sus siglas en inglés), no protegen contra las infecciones de transmisión sexual.
  • Existe evidencia de que la circuncisión masculina puede ayudar a reducir el riesgo de que un hombre contraiga el VIH de una mujer infectada (transmisión heterosexual) hasta en un 60 %. La circuncisión masculina también puede ayudar a prevenir la transmisión del virus del papiloma humano genital y el herpes genital.

Diagnóstico

La historia clínica y el examen físico son fundamentales para el diagnóstico de prácticamente todas las ETS. Además, se indica un panel completo de testado de enfermedades (debido a que muchas de estas infecciones se contraen de forma concomitante). Las pruebas pueden ser sanguíneas, por frotis genital, por análisis del líquido seminal o por biopsia de lesiones de la piel. 

En Uros Associats mantenemos informado al paciente en todo momento de su proceso de diagnóstico, aclarando las dudas que puedan surgir y garantizando la confidencialidad. El temor a ser diagnosticado de una ETS nunca debe impedir que el paciente se acerque a uno de nuestros especialistas. 

Tratamiento

El tratamiento de las ITS depende de la enfermedad o enfermedades que se diagnostiquen. En muchos casos basta con cumplir con un esquema antibiótico y luego realizar controles clínicos para curar la infección. En otros casos, como en muchas infecciones virales, el tratamiento puede ser no curativo, con lo que nos centramos en solucionar los síntomas hasta que el paciente desarrolle una autoinmunidad suficiente contra el agresor. En enfermedades con pronóstico más serio, tal como el VIH y la hepatitis B o C, derivamos al paciente a especialistas de enfermedades infecciosas para que se instaure un tratamiento y control estricto, y así evitar complicaciones graves a mediano o largo plazo.

  • BIOPSIA TESTICULAR
  • CORPOROPLASTIA
  • REPARACIÓN DE CUERPO CAVERNOSO
  • COLOCACIÓN DE PRÓTESIS DE PENE
  • REHABILITACIÓN DISFUNCIÓN ERÉCTIL

Mutuas